El cuartel de los Cazafantasmas comercializado en inglés como “Ghostbusters Firehouse” salió a la venta en 1984 y es de la marca Kenner. No tiene gran ingenio ni muchos accesorios: lo atractivo de este escenario es luce idéntico al de las caricaturas. Ha sido diseñado a escala con tan buen tino que el Ecto-1 puede entrar por las puertas y alojarse dentro del edificio. Las dimensiones son perfectas (representa un edificio de tres pisos, con tres pisos reales en su interior). La estética por fuera es idéntica a la del cuartel de los dibujos animados, con su correspondiente cartel. Incluye, como no podía ser de otra manera, el famoso contenedor de fantasmas, con una pequeña puerta que permite alojar a los más pequeños, y el caño por el que se deslizan nuestros héroes hacia la aventura, aunque le han agregado un innecesario piso giratorio. Un pote de ectoplasma acompañaba el playset.

Cuartel de los Cazafantasmas - Ghostbusters